Oporto



Siempre ocurre que cuando visitas una ciudad que está considerada el "patito feo" del país al que viajas y las expectativas son mucho menores que cuando vas a la capital, la sensación con la que te quedas después es infinitamente más satisfactoria. 

Oporto es una ciudad con un encanto increíble. Un lugar que desprende magia y que tiene la facilidad de engatusar a la gente ofreciendo una imagen, en apariencia, desgastada. Una ciudad que te devuelve a una época pasada y que mantiene a la perfección la esencia de lo que fue, que no ha intentado modernizarse, sino permanecer fiel a una historia. No es necesario sentirse abrumado por la grandiosidad de un rascacielos pare apreciar algo fantástico y que te permitirá recordar ese viaje para siempre. 

Por supuesto, un viaje, como casi todo en la vida, puede mejorar o empeorar según la compañía. Hay veces que "mejor solo que mal acompañado". Pero sin duda alguna este no fue el caso. Viaje mágico gracias a la persona que me acompañó y facilitó que todo se disfrutara mucho más. Añadió estética con su magnífico estilo y todo se amenizó con su perfecta conversación. Gracias.

Quiero dar las gracias a la simpática turista asiática que se ofreció de muy buena gana a sacarnos la foto juntos. Y espero que el invitado de la última instantánea no se molesté por aparecer en este humilde blog. La foto merecía la pena.

















AB

Natural


Cuando te sientes cómodo, sin presiones, cuando no hay poses y la naturalidad tanto en el look como en el momento es lo que prima, todo sale perfecto. No hay que hacer más, simplemente estar. Al mismo tiempo, cuando te acercas al armario y piensas lo justo, miras lo que tienes y la inspiración aparece sola, la combinación sale seguro. Así lo hago ahora y me siento bien.